Control del hogar, automatización y hogar inteligente

Durante el último año Internet ha estado hablando sobre la domótica. Muchos términos diferentes circulan por ahí, como Internet de las cosas, domótica y hogar inteligente. Este artículo intentará explicar cómo se relacionan todos.

Lo primero que debemos presentar es el Internet de las cosas (IoT). Esto se refiere a una nueva generación de dispositivos que no sólo pueden ser controlados por humanos mediante botones o controles remotos, sino que también proporcionan una interfaz para comunicarse con otros dispositivos y aplicaciones. Por ejemplo, una máquina de café con capacidad de IoT podría recibir comandos para crear diferentes tipos de café y poder transmitir la cantidad de agua que queda en su depósito.

No existe un estándar abierto ampliamente adoptado para la comunicación de dispositivos inteligentes. Esto impide que muchos dispositivos se comuniquen entre sí. E incluso si pudieran, la mayoría de los dispositivos no están diseñados para administrar otros dispositivos. Para solucionar esto necesitamos un dispositivo con el que poder comunicarnos y gestionar todos estos dispositivos conectados. Este dispositivo se llama concentrador.

Como mínimo, un concentrador debe realizar un seguimiento del estado de cada dispositivo y, si es posible, debería poder controlarlos. Por ejemplo, tiene que saber qué luces están encendidas o apagadas y ofrecer una forma de controlarlas. Para un sensor solo hay que saber el valor. Un centro con estas capacidades ofrece control del hogar.

Ejemplo del panel de control de un hub. Mostrando el estado de 2 personas, 4 luces y el sol.

Un paso adelante respecto al control del hogar es que el usuario configure activadores para enviar comandos basados ​​en la información de la capa de control del hogar. Por ejemplo, para encender las luces cuando una persona llega a casa. Un centro con estas capacidades es capaz de **domótica**.

La mayoría de los concentradores del mercado actual ofrecen esto en diversos grados de funcionalidad y usabilidad. Algunos dispositivos compatibles con IoT también ofrecen esto, pero solo se controlan a sí mismos y generalmente se limitan a eventos basados ​​en la ubicación y el tiempo.

La última categoría, y todavía queda en el futuro, es la de la casa inteligente. Un sistema de autoaprendizaje y adopción que decidirá qué eventos deberían afectar a otros dispositivos.

Un ejemplo de casa inteligente en acción es que observa que cuando la persona A llega a casa, se encienden las luces del salón y de la cocina. Mientras que si la persona B llega a casa, se encienden las luces del salón y del estudio. La próxima vez que la persona A o B llegue a casa, la casa inteligente encenderá sus luces preferidas sin que el usuario establezca ninguna configuración.

Un vistazo hoy a cómo puede ser el futuro es el termostato Nest. Un termostato lo suficientemente inteligente como para aprender su horario y ajustar su propia temperatura en consecuencia.

Todo esto da como resultado la siguiente descripción general de la Domótica.

Visión general del panorama de la domótica.

Desafíos

Probablemente te estés preguntando, todo esto parece relativamente simple, ¿por qué no tengo todavía mi propia casa inteligente? Hay un par de desafíos hoy que nos impiden dar un paso hacia el futuro.

Más dispositivos compatibles con Internet de las cosas

La mayoría de los productos de IoT que existen son luces, interruptores o detección de presencia. Eso no es suficiente para que tu hogar sea muy inteligente. Necesitamos que televisores, refrigeradores, hornos y más se unan a la fiesta para aumentar la cantidad de dispositivos que podemos controlar.

Más datos

La mayoría de los dispositivos IoT de primera generación solo exponen la información necesaria para controlarlos. Necesitamos poder rastrear todas las interacciones con cada dispositivo de nuestro hogar inteligente para aprender cómo la interacción con los dispositivos influye en otras cosas. Por ejemplo, necesitamos poder realizar un seguimiento de cuántas tazas de café se prepararon o con qué frecuencia estuvo abierto el frigorífico. Esto aumentará el flujo de información y abrirá un montón de nuevas posibilidades. Por ejemplo, la casa inteligente puede pedir café nuevo cuando se está acabando.

Software abierto y fácil de usar en el que podemos confiar

Para aumentar la adopción necesitaremos que la gente confíe en su sistema doméstico inteligente. Será muy difícil convencer a las personas de que actualicen todos sus dispositivos y carguen todas las interacciones con cada uno de ellos en la nube. Estos datos podrían revelar toda su vida, incluidos todos los malos hábitos. Es por eso que un sistema de este tipo debería ser simple y de código abierto para que las personas puedan validar que los datos generados en casa se queden en casa.

Otro impulso importante para la adopción es que el software debería ser fácil de configurar y utilizar por parte del usuario medio. Mucha gente todavía no se está quemando las manos con la domótica porque tienen miedo de configurarla.

Home Assistant está intentando ser este software. Todavía no hemos llegado a ese punto, pero lo estamos intentando con todas nuestras fuerzas. El descubrimiento de dispositivos y una interfaz de usuario para configurar la automatización del hogar son problemas que esperamos abordar en 2015 sin sacrificar ninguna modularidad ni usabilidad.

¡Feliz año nuevo!